Sobre nosotros
Antes de ser una marca, fui un futuro papá preocupado.
Soy Carlos. Eco Tushies nació de una pregunta muy simple, en una casa como la tuya.
Carlos, fundador de Eco Tushies.
Por qué creé Eco Tushies.
Estaba por convertirme en papá. Entre tanta preparación, descubrí algo que no me gustó: para la piel de mi bebé —y la mía, también sensible— el mercado solo me daba dos caminos. El masivo, barato pero sin cuidado real de lo que toca la piel. Y el dermatológico, impecable pero a un precio imposible de sostener cambio tras cambio.
No quise elegir. Así que hice lo que haría cualquier papá obsesionado con hacerlo bien: me puse a crear lo que yo mismo hubiera querido encontrar.
Así nació Eco Tushies — pensada para mi bebé, hecha en México, sin pedirle a nadie que pagara de más por cuidar bien.
Cada producto pasa por una sola pregunta que me hago: ¿yo usaría esto con mis propios hijos?
Si mi respuesta no es un sí rotundo, no sale. La pensé, formulé y diseñé para tu bebé, como si fuera el mío.
En lo que creo.
-
Transparencia total
Te digo qué lleva y qué no, sin letras chiquitas. Lo que toca a tu bebé no debería ser un misterio.
-
Acompañar, no asustar
Nunca te voy a vender con miedo. Te doy información clara para que decidas con calma.
-
Calidad y confianza, juntas
No creo que debas elegir entre una y otra. Yo tampoco quise.
-
Calidad global, precio mexicano
La misma filosofía de las marcas importadas, a un precio pensado para familias como la mía y la tuya.
No te pido que me creas. Aquí está la prueba.
-
Aval único del CMDP
La única marca de toallitas en México avalada por el Colegio Mexicano de Dermatología Pediátrica.
-
En hospitales y cuneros
Las mismas que ya cuidan a recién nacidos en hospitales del país.
-
Hecha en México
La desarrollo y produzco aquí, de principio a fin.
Y en el camino llegó Tushi.
Las mamás empezaron a llamarlas “las toallitas del pandita”. Tushi es mi forma de estar cerca de los bebés —y de ustedes, los papás— con la misma calidez con la que cuido cada fórmula.
Acompaña, cuida y no se toma nada demasiado en serio… excepto la piel de tu bebé.

